El láser CO₂ fraccionado es la técnica ablativa más potente de la medicina estética. Bien indicada, transforma la calidad de la piel. Mal indicada, es una fuente de complicaciones evitables.
El láser CO₂ fraccionado genera microcolumnas de calor que penetran en la dermis, desencadenando una respuesta reparadora —producción de colágeno nuevo, elastina, reorganización del tejido. "Fraccionado" significa que trata la piel en un patrón de columnas separadas por tejido sano, lo que acelera la recuperación.
Tiene sentido en cicatrices de acné, arrugas periorales y perioculares, manchas solares, poros dilatados, flacidez leve y en pacientes con daño solar acumulado que buscan un rejuvenecimiento estructural. No tiene sentido en pieles muy oscuras sin protocolo adaptado, ni en pacientes que no pueden permitirse una semana de recuperación.
El láser CO₂ no es un botón que se aprieta igual para todos. Los parámetros —densidad, profundidad, número de pases— se ajustan a cada paciente según fototipo, indicación y tolerancia esperada.
Trabajo con equipos médicos de referencia y con protocolos que priorizan la seguridad: siempre pretratamiento con despigmentantes cuando hay riesgo de hiperpigmentación, y siempre plan de fotoprotección estricta las semanas siguientes. Prefiero dos sesiones más suaves que una única sesión agresiva.
En consulta valoro tu piel, tu fototipo, tu historial y decidimos la estrategia. Puede requerir un pretratamiento tópico de 2–4 semanas antes de la sesión.
La sesión se realiza con anestesia tópica potente y dura entre 45 minutos y 1 hora. Los primeros 5–7 días son de recuperación: enrojecimiento intenso, sensación de piel quemada por el sol, descamación fina. Al 7º–10º día la piel nueva ya es visible.
El primer resultado se ve al mes: piel más uniforme, poros más finos, arrugas superficiales suavizadas. El resultado completo —la formación de colágeno nuevo— llega a los 3 meses y sigue mejorando hasta los 6.
En cicatrices de acné suelen necesitarse 2–3 sesiones espaciadas cada 2–3 meses. En rejuvenecimiento global, una sesión anual de mantenimiento suele ser suficiente. El resultado es permanente en el sentido de que el colágeno nuevo persiste años, pero la piel sigue envejeciendo.
En verano o con exposición solar reciente. La piel bronceada tiene mayor riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria. Prefiero programar la sesión en otoño-invierno.
En pacientes con isotretinoína (Roaccutane) en los últimos 6 meses, con herpes labial activo sin profilaxis, o en embarazo/lactancia. Cuando el paciente no puede aceptar 5–7 días de aspecto "marcado", ofrezco alternativas menos invasivas.
Entre 5 y 7 días de recuperación social: enrojecimiento, sensación de piel quemada y descamación fina. Al día 10 la piel nueva es plenamente visible.
No lo recomiendo. La piel expuesta al sol tiene mayor riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria. Programo estas sesiones preferentemente en otoño-invierno.
Sí, es una de las mejores indicaciones. Suelen necesitarse 2–3 sesiones espaciadas cada 2–3 meses, con mejoras acumulativas de textura, profundidad y color.
Depende del objetivo: 1 sesión para rejuvenecimiento general con retoque anual; 2–3 sesiones para cicatrices de acné o daño solar avanzado. Lo definimos en la valoración.
Tecnología láser de vanguardia para pigmentos, tonos, texturas y signos de la edad, con protocolo médico.
Renovación cutánea controlada con protocolos ajustados a tu tipo de piel y objetivos.
Estimulación del colágeno propio para mejorar la calidad, firmeza y densidad de la piel a medio plazo.
Reserva tu valoración médica y resolveremos juntos si este tratamiento tiene sentido para ti — o si otra opción se ajusta mejor a tu caso.