Abordaje integral y sinérgico para tu salud capilar. Tratamientos contra el debilitamiento y la caída, enfocados en aumentar la actividad folicular.
Pedir citaLa medicina capilar es la parte de la medicina estética que se ocupa de la salud del cuero cabelludo y del ciclo del cabello. No es un injerto ni una peluca: es el trabajo médico previo, el que decide si un tratamiento tiene sentido, cuál elegir y cuándo.
Tiene sentido cuando notas que el cabello se afina, cae más de lo habitual, la raíz se ve más despejada o el volumen general ha cambiado en los últimos meses. Cuanto antes se aborda, más margen hay para actuar sobre el folículo vivo — porque de un folículo cerrado ya no crece nada.
No tiene sentido como respuesta automática al primer cepillo con pelos. La caída fisiológica existe, la estacional también. El primer paso es siempre un diagnóstico correcto — no un tratamiento.
Antes de proponer nada realizo un estudio tricoscópico: observo el cuero cabelludo con aumento para ver la densidad, la miniaturización folicular, la fase del ciclo y los signos de inflamación. Es la fotografía objetiva sobre la que decidimos.
A partir de ahí construyo un protocolo que puede combinar mesoterapia capilar, PRP (plasma rico en plaquetas), exosomas o inductores según lo que muestra el diagnóstico. No aplico protocolos iguales a todo el mundo: la respuesta folicular es individual, y también lo debe ser el plan.
La primera visita es de diagnóstico. Hablamos de tu historia — cuándo empezó, qué has probado, qué toman en tu familia — y realizo la exploración tricoscópica. Con eso te explico qué está pasando y qué opciones tienen sentido en tu caso.
Si decidimos avanzar, la mayoría de tratamientos se realizan por sesiones distribuidas en el tiempo. Aplico anestesia tópica cuando corresponde; las sesiones son ambulatorias y no interrumpen la rutina normal. El seguimiento con nueva tricoscopia me permite ver la respuesta real y ajustar.
El cabello es un tejido lento. Los primeros signos objetivos — grosor del tallo, densidad de la fase de crecimiento — se ven a partir del tercer o cuarto mes; el resultado clínico se consolida entre los seis y los nueve. Trabajamos con este calendario en la cabeza, no con expectativas de semanas.
Los tratamientos no son una vacuna: recuperar densidad no significa que puedas dejar de cuidarte. La mayoría de protocolos incluyen una fase inicial más intensiva y un mantenimiento periódico. La constancia es el factor que más peso tiene en el resultado final.
No propongo tratamiento cuando la tricoscopia muestra que la mayoría del folículo ya está cerrado: en ese escenario, ningún estímulo va a devolver lo que ya no está, y la solución honesta es plantearse un injerto capilar valorado por un cirujano. Insistir con inductores en esa fase solo posterga la decisión.
Tampoco cuando existen contraindicaciones médicas activas — enfermedades autoinmunes en brote, tratamientos oncológicos en curso, alteraciones tiroideas no controladas — o cuando la caída puede tener una causa sistémica que hay que estudiar antes. En esos casos derivo al especialista correspondiente y esperamos.
Los primeros signos objetivos aparecen entre el tercer y cuarto mes desde el inicio del protocolo. El resultado clínico se consolida entre los seis y los nueve meses. Por eso los planes se piensan en meses, no en semanas.
La aplicación en el cuero cabelludo es una serie de microinyecciones. Aplico anestesia tópica cuando corresponde y la mayoría de pacientes la describe como una molestia leve y breve, no como un dolor.
No. La medicina capilar no cura una alopecia androgenética — la controla mientras se mantiene el estímulo. La mayoría de protocolos incluye una fase inicial intensiva y sesiones de mantenimiento periódicas para conservar el resultado.
En muchos casos sí, y de hecho la combinación mejora la respuesta. Pero siempre después de valorar tu historia clínica: no todo el mundo puede tomar finasterida ni la necesita. Esa decisión forma parte del plan.
Estimulación de la actividad folicular con plasma rico en plaquetas obtenido de tu propia sangre.
Regeneración de la estructura dérmica trabajando la piel desde dentro, en varios niveles.
Estimulación del colágeno propio para mejorar la calidad, firmeza y densidad de la piel a medio plazo.
Reserva tu valoración médica y resolveremos juntos si este tratamiento tiene sentido para ti — o si otra opción se ajusta mejor a tu caso.