Microinyecciones superficiales de vitaminas, aminoácidos y ácido hialurónico no reticulado. No aporta volumen: mejora la calidad de la piel desde dentro. Es la técnica más subestimada de la medicina estética.
La mesoterapia facial es la aplicación mediante microinyecciones muy superficiales de una combinación personalizada de sustancias biocompatibles: ácido hialurónico no reticulado, aminoácidos, vitaminas del grupo B, antioxidantes y oligoelementos.
Tiene sentido en pieles opacas, deshidratadas, con textura irregular o con pérdida de calidad ligada a la edad, al estrés o al daño solar acumulado. También como preparación previa a otros tratamientos y como mantenimiento entre sesiones más intensivas.
No tiene sentido para corregir arrugas marcadas, para dar volumen o para sustituir un plan más completo cuando la piel necesita más de lo que la mesoterapia puede ofrecer.
El cóctel se personaliza en cada caso. No hay una fórmula única: elijo qué principios activos utilizar según la piel que tienes, la estación del año y el objetivo del tratamiento. En pieles con tendencia a hiperpigmentación evito estimulantes que puedan agravar el melasma; en pieles fatigadas priorizo antioxidantes.
Trabajo con las marcas de referencia del mercado —Filorga NCTF, Sunekos, Nucleofill, entre otras— y la elección responde a la indicación clínica. Utilizo mesotherapy gun o técnica manual según lo que aporte a la zona.
La primera visita valora tu tipo de piel, tu historial y tu objetivo. Te propongo el número de sesiones —normalmente entre 3 y 5— y el intervalo (cada 2–3 semanas).
Cada sesión dura unos 30 minutos, con anestesia tópica previa en las zonas más sensibles. La molestia es leve: puede quedar un ligero enrojecimiento y microhematomas que desaparecen en pocas horas. Puedes retomar tu vida normal el mismo día.
El cambio es progresivo y acumulativo. A partir de la 2ª sesión notarás una piel más luminosa e hidratada. A partir de la 3ª–4ª sesión la mejora en textura, firmeza y calidad global es visible.
La duración del resultado se prolonga entre 4 y 8 meses según la calidad basal de tu piel y los hábitos. Se recomiendan mantenimientos cada 3–4 meses. Combinada con láser o polinucleótidos multiplica el efecto.
Cuando el paciente busca un cambio inmediato en una sola sesión. La mesoterapia es acumulativa por definición y decepciona a quien espera un antes-después espectacular.
Tampoco en pieles con dermatitis activa, infección o alergia a alguno de los componentes del cóctel. Y no como sustituto de un tratamiento correctivo cuando la piel necesita algo más que hidratación.
Entre 3 y 5 sesiones espaciadas cada 2–3 semanas para completar el ciclo inicial. Después mantenimiento cada 3–4 meses.
No. La mesoterapia es una técnica acumulativa: notarás luminosidad e hidratación desde la primera, pero la mejora estructural en textura y firmeza aparece a partir de la 3ª–4ª sesión.
El ácido hialurónico reticulado aporta volumen o define estructura; la mesoterapia utiliza ácido hialurónico no reticulado más vitaminas y aminoácidos para mejorar la calidad de la piel sin cambiar la anatomía. Son técnicas complementarias.
Sí. Puede quedar un ligero enrojecimiento y algún pequeño hematoma que se reabsorben en horas. Recomiendo evitar deporte intenso y sol directo las primeras 24 horas.
Estimulación del colágeno propio para mejorar la calidad, firmeza y densidad de la piel a medio plazo.
Regeneración de la estructura dérmica trabajando la piel desde dentro, en varios niveles.
Regeneración celular y mejora de la elasticidad de la piel mediante fragmentos de ADN purificados.
Reserva tu valoración médica y resolveremos juntos si este tratamiento tiene sentido para ti — o si otra opción se ajusta mejor a tu caso.